viernes, diciembre 04, 2009

EL HOMBRE EN EL CASTILLO

MIS CLASICOS DE CIENCIA FICCION

EL HOMBRE EN EL CASTILLO Philip K. Dick


Cuando se habla de ucronías siempre aparece como una de las primeras referencias la de esta novela de Philip K. Dick titulada "El hombre en el castillo". Esta novela es un relato que nos ofrece un extraño marco de referencias en el que el Eje ha ganado la II Guerra Mundial, y en el que los nazis domina Europa y parte de América. Los antiguos Estados Unidos de América están divididos en dos zonas de influencia: la Atlántica dominada por Alemania, y la Costa Oeste a cargo de Japón. Los estados centrales son independientes y forman una especie de colchón entre las dos potencias. La acción trascurre en un mundo alternativo durante la década de 1960. Los alemanes están a punto de llegar a Marte y a la muerte de Matin Borman la jerarquía nazi se debate en una guerra interna para la sucesión. En ese mundo al reves, un escritor de ciencia-ficción llamado Hawthorne Abendsen, el hombre en el castillo del título, ha escrito uan novela en la que El Eje ha perdido la guerra. Uno de los protagonistas -Robert Childan- es vendedor de "antigüedades" en la zona japonesa. Los japoneses están deslumbrados por la antigua cultura norteamericana y compran toda clase de recuerdos de esa época. A traves de sus vivencias, las de su esposa y un cliente destacado -el señor Tagomi- iremos contemplando las particularidades de ese mundo especular.

Las ucronías son una rama o especialización de la narrativa que la ciencia-ficción ha usado profusamente a lo largo de su historia. ¿Qué mejor escenario que un mundo en el que las cosas son parecidas, pero deformadas por acontecimientos históricos diferentes? La Real Academia Española define ucronía de la siguiente manera: «la utopía aplicada a la historia; historia reconstruida lógicamente de tal modo que habría podido ser y no ha sido». El término ucronía fue utilizado por vez primera en 1857 en un artículo de la “Revue philosophique et religieuse”, embrión de la obra, que se publicó en 1876, Uchronie: L´utopie dans l´histoire, y escritas ambas por Charles Renouvier. Estamos pues ante una reestructuración de la historia que, partiendo de unos hechos que todos los lectores reconocen, sus consecuencias o desarrollos son distintos. Este es el caso de la novela que comentamos.

Dick se encarga de dejarnos ver como el mundo que conocemos pudo ser diferente si los USA hubieran decidido no participar en el escenario bélico Europeo y mantener una política de neutralidad. Según este supuesto el Eje habría derrotado primero a Inglaterra y a la URSS y después se habría vuelto contra América.

La realidad que se plantea es mucho mas desagradable que la que vivimos. En el continente africano se ha intentado diezmar a la población negra con gran éxito. Los judíos están prácticamente eliminados de Europa y, curiosamente, los japoneses son unos vencedores que imponen un poco de cordura ante los desmanes de los alemanes. El autor se inclina por este pueblo, dando a los personajes orientales un trato mucho amable que a sus equivalentes alemanes. El pueblo japonés, a pesar de que gobierna está descrito como un estereotipo de lo que conocemos en occidente: amables, amantes de las tradiciones, con un sentido profundo del honor y con una cultura refinada. Parece que en ese mundo no han ocurrido los crudos enfrentamientos en la II Guerra Mundial entre los dos países del Pacífico.

La novela también pivota sobre una de las ideas –quizá la única- que desarrolló Dick durante una buena parte de su vida: La realidad y la, que yo denominaría- a-realidad. El que vivimos: ¿es el mundo real? ¿Existen otros mundos paralelos? Esa idea estuvo rondando la cabeza del autor durante muchos años. Incluso llegó a ofrecer conferencias –en Francia en el marco de una Eurocon- en las que dejó perplejos a sus oyentes al exponer la teoría de los universos o mundo paralelos como una realidad a la que él había tenido acceso en diferentes etapas de su vida. Si se me permite el excurso, tendríamos que comentar que Dick coqueteó con las drogas de diseño, como pudo ser el LSD, lo que le produjo no pocas complicaciones. Es posible que en esos estados alterados de consciencia la realidad fuera para él diferente a la realidad convencional. En cualquiera de los casos esas “irrealidades” proliferan en toda su obra. Ejemplos que pueden citarse son “Ojo en el cielo”, “Ubik”, “Podemos recordarlo todo por usted (base para la película “Desafío total”) o “Fluyan mis lágrimas dijo el policía”.

En el excelente ensayo de Pablo Capanna “Idios Cosmos” se descifran algunas posibles claves para la interpretación de los mundos ficticios que creara Dick. En la época en que se escribió este libro, el autor estaba estudiando las filosofías orientales y en concreto el “I Ching”, el libro de los cambios, que, en definitiva es una especie de horóscopo que se interpreta mediante una tirada de cincuenta varillas secas de milenrama- aunque es mas fácil usar un vulgar dado. En “El hombre en el castillo” se prodigan las alusiones al citado libro y, según las declaraciones del propio autor, el final y parte de los capítulos están influidos por tiradas del “I Ching”. Es decir, ese final se vio “condicionado” por el azar que supuso la interpretación del oráculo chino. Con estas premisas es muy interesante observar el desarrollo de los capítulos en los que se entremezclan diferentes realidades conexas entre sí-. Mientras que los lectores nos enfrentamos a una ucronía sin mas los personajes se ven envuelto9s en una doble lectura de su realidad. ¿Es cierta la realidad de la novela y de los personajes o es real la interpretación de la novela de Abendsen “La langosta se ha posado”. Nos movemos, pues, en una triple interpretación de la realidad en la que se hace muy difícil discernir lo que es o no verdad. En el texto se entrecruzan las alusiones al propio autor, ya que el personaje de Abendsen reconoce haber escrito su ficticia novela bajo la influencia del “I Ching” tal y como ocurrió en la realidad. Incluso se produce una irrealidad dentro de la misma irrealidad. La novela proscrita describe un mundo diferente al nuestro que debería haber sido el correcto. En ese otro mundo, aunque se produce la victoria sobre El Eje, la guerra fría se produce entre el Reino Unido y USA, y no con al URSS. De resultas de ella, Inglaterra es la potencia económica preponderante en el mundo. No sólo a través de la novela ficticia se nos dejan ver mundos alternativos. También hay personajes que se trasfieren de uno a otro mundo para observar como existen esas diferentes realidades en las que las cosas parecen no fluir del mismo modo.

“El hombre en el castillo” es sin lugar a dudas una de las obras de referencia de Philip K. Dick, en la que aún se muesta como un autor consciente de lo que significa una obra de ficción. Y sin lugar a dudas está, por derecho propio, entre las mejores obras de la ciencia ficción mundial.

Philip K. Dick

Philip Kindred Dick nació el 16 de diciembre de 1928 y murió, a consecuencia de un infarto cerebral, el 2 de marzo de 1982). Fue uno de los escritores mas prolíficos de la ciencia ficción norteamericana, durante el período que podríamos denominar edad de oro. Fue reconocido pro sus colegas contemporáneos, lo que puede dar una idea de su influencia en el género. Stanislaw Lem le consideró el único escritor norteamericano de valía, lo que le granjeo no pocas enemistades con otros escritores. Es también un escritor cuyas obras han sido llevadas al cine en numerosas ocasiones. “Blade Runner”, basada en sus obra ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, es una de las mas conocidas, pero también podemos citar “Minority Report” o “Desafío total”. En España su obras ha sido editada en múltiples ocasiones. La editorial Minotauro tiene en proyecto completar la edición de todas las obras de Dick en un futuro próximo.

Bibliografía en castellano

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1991, 1997, 2001 2004, 2006), Ubik (1982, 2000, 2002, 2004, 2005), La pistola de rayos (2005), Paycheck y otros relatos (2004),¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (2004), La penúltima verdad (1982, 2004), Nuestros amigos de Frolik 8 (2004), La invasión divina (1990 2004), Los clanes de la luna Alfana (1990, 2003), Lotería solar (2001, 2003), Simulacra (2003), Valis (2003), Los tres estigmas de Palmer Eldritch (1979, 2003), Tiempo de Marte (2002), Minority report (2002), El hombre en el castillo (1993, 2002), Una mirada a la oscuridad (1980, 2002), Ubik (2000), Laberinto de muerte (1999) El hombre en el castillo (1986, 1994), Confesiones de un artista de mierda : Jack Isidore (de Sevilla, California): una crónica de hechos científicos verificados, 1945-1959 (1992), El padre-cosa (1992), Un ojo en el cielo (1991), La segunda variedad (1991), Radio libre Albemut (1990),Aquí yace el Wub (1989), La máquina preservadora (1989), El doctor Moneda Sangrienta (1988), Esperando el año pasado (1988), Ir tirando (1988), Podemos construirle (1988), Los simulacros (1988), Sivainvi (1988), Tiempo desarticulado (1988), Nuestros amigos de Frolik 8 (1987), La transmigración de Timothy Archer (1984), Ubik (1982), La penúltima verdad (1981), En la tierra sombria (1978), Tiempo de Marte (1978), Fluyan mis lágrimas, dijo el policía (1976)

3 comentarios:

La frontera entre China y París dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
La frontera entre China y París dijo...

Totalmente de acuerdo en que, sin duda alguna, ésta es una de las mejores obras de Dick. De todas formas no se si en esos momentos Dick había tenido contacto con el LSD. Según algunas biografías a Dick no le hacía falta porque vivía en un "contínuo LSD". Al menos en 1963 no lo había tomado nunca aunque había oído hablar de él. Lo que más influyó en la novela fue el I Ching, lo que tampoco era de extrañar ya que en esa época lo utilizaba mucha gente, entre ellos el músico John Cage.
No estoy de acuerdo en que el concepto de realidad sea el único de Philip Dick. También está, y al mismo nivel, su preocupación por definir lo que es el ser humano, el totalitarismo o Dios; cabe recordar su conversión al cristianismo, lo que tuvo gran influencia en ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
Hay un libro imprescindible para comprender toda la obra de Dick y que incluye todos sus discursos y obra teórica: "The Shifting Realities of Philip K. Dick. Selected Literary and Philosophical Writings". Después de leerlo, la obra de Dick toma otra dimensión. Aunque nunca fue un gran escritor y no logró alcanzar muchas respuestas, nadie como él para plantear preguntas.
Saludos

Alfonso Merelo dijo...

No he leido el libro que indicas. Me lo apunto y gracias por la referencia.