domingo, mayo 07, 2017

CUADERNOS DE CIENCIA FICCIÓN. EL IMPERIO GALÁCTICO DEL DOCTOR SAIZ CIDONCHA





Carlos Saiz Cidoncha es uno de los autores mas peculiares de la literatura de ciencia ficción española. Es un personaje muy conocido entre el fandom español que le guarda un gran afecto debido a su gran humanidad y saber enciclopédico.

Nació en Ciudad Real el trece de febrero de 1939, por lo que es uno de los escritores en activo mas veteranos del género. Posee tres licenciaturas, una en Ciencias Físicas, otra en Derecho y por último en Periodismo del que además es Doctor con una tesis, la primera en España, cuya tema es la ciencia ficción titulada La ciencia ficción como fenómeno de comunicación y de cultura de masas en España. Después de terminar su primera licenciatura preparó oposiciones al cuerpo de facultativos del Instituto Nacional de Meteorología. Obtuvo una plaza y solicitó ser destinado a Guinea Ecuatorial, donde estuvo trabajando hasta que se produjo la descolonización y fue repatriado en la década de los sesenta.

Su actividad dentro de la ciencia ficción española comienza con su retorno a Madrid donde a finales de los años 60 entra en contacto con el fandom activo de aquella época. Forma parte del CLA, Circulo de Lectores de Anticipación -ya Podemos empezaba a infiltrarse en la sociedad-, y comienza a colaborar con la revista Nueva Dimensión con artículos sobre literatura y cine de género. El CLA se convierte en los años 70 en la Asociación Española de Ciencia Ficción, embrión de la actual AEFCFyT, es decir Asociación Española de Fantasía Ciencia Ficción y Terror.


LA OBRA LITERARIA DE SAIZ CIDONCHA


Saiz Cidoncha ha sido, es, una autor que se ha prodigado en dos vertientes fundamentales en la ciencia ficción española: su faceta como ensayista y su faceta como escritor de ficción.

Como ensayista fue uno de los primeros en bucear sobre la historia de la ciencia ficción española. En la revista Nueva Dimensión escribe un artículo muy nombrado sobre La Saga de los Aznar y otro acerca del gaditano Torres Quesada y El Orden Estelar.

En 1976 se publica su ensayo, en la editorial Sala, el ensayo Historia de la ciencia ficción en España, que es el embrión de su posterior tesis doctoral de 1988. Es una de las primeras reflexiones serias sobre la historia del género en España aunque se centra casi exclusivamente en el siglo XX obviando toda la proto ciencia ficción de los años anteriores. Esta deficiencia sería corregida en la mucho mas elaborada tesis doctoral que ya he nombrado.

Además de sus artículos divulgativos en revistas y fancines, en 1997, y por encargo de Miquel Barceló escribe, al alimón con Pedro García Bilbao, el ensayo mas extenso sobre George H. White y la Saga de los Aznar. El ensayo se publica por parte de la Universidad Politécnica de Catalunya y es reconocido con un premio Ignotus por los aficionados españoles en la convención Hispacón de 1998.

La obra de ficción de Saiz Cidoncha es amplia. Ha sido un autor al que le ha gustado especular en grandes escenarios de space opera. Su obra se centra sobre todo en su saga sobre el Imperio Galáctico. Casi toda su obra de relatos amplios, novelas, gira alrededor de ese concepto de Imperio del que La Tierra es el eje fundamental.

Su primera novela publicada fue La caída del Imperio Galáctico editada por Albia Ficción en 1978. Este escenario galáctico es un remedo del Imperio Romano en decadencia. Las élites intelectuales conspiran contra el Emperador intentando traer una suerte de democracia. Intrigas y acción son los predominantes en la historia.

Según mi opinión su mejor obra es Memorias de un Merodeador Estelar publicada en la colección Futurópolis de la editorial Miraguano. La obra está protagonizada por un pícaro en la mas genuina tradición de la novela picaresca. Luján es un perfecto pillo que viaja a través de la galaxia, durante una época postimperial en la cual los humanos, habitantes de planetas en decadencia tecnológica, deben enfrentarse a terribles alienígenas, esclavistas, planetas rivales... La novela imita la narrativa picaresca del siglo de oro en un divertimento muy interesante. Cidoncha se suelta en este texto dando muestras de su buen hacer y de su humor socarrón. El final de la obra contiene un homenaje singular a la obra de Torres Quesada, que él había glosado en Nueva Dimensión. Con la autorización de Torres, hace aparecer en un cameo a la capitana Alice Cooper que resuelve parte de los problemas de Luján.

Saiz Cidoncha recibió el premio Gabriel a toda su trayectoria en la HispaCon de Gijón de 1993 otorgado por la AEFCFyT.


GUIONES DE COMICS.
1978 HISTORIAS FANTASTICAS DE CIENCIA FICCION
1979 CIMOC
1979 SUNDAY n5
1981 LORNA Y SU ROBOT

BIBLIOGRAFA (extracto)

1978 La caída del imperio galáctico.
1983 Antes del imperio.
1986 Los caballeros de la galaxia
1995 Memorias de un merodeador estelar.
1997 Viajes de los Aznar (ensayo con Pedro G. Bilbao)
1997 Entre dioses y terrícolas.
1998 Crónicas del imperio galáctico.
2002 Ruta entre estrellas.
2003 La galaxia de los hombres muertos (trilogía)
2011 La avispa del espacio.

viernes, abril 07, 2017

CUADERNOS DE CIENCIA FICCIÓN. PEDRO GATELL AVENTURA MAGNA DEL BACHILLER.





EL AUTOR
La historia vital de Pedro Pablo Gatell y Carnicer, el autor del que hablaré en esta entrada de la historia de la Ciencia Ficción Española, es muy rocambolesca y curiosa. Además de ser un escritor casi desconocido, se pude afirmar que es un “segunda fila” de las letras del siglo XVIII, su vida estuvo jalonada por una sucesión de calamidades que lo hacen ser un personaje cuando menos curioso en su devenir.

Nació en Reus en 1745 y falleció en El Puerto de Santa María en 1792. Gran parte de su vida estuvo vinculada a la ciudad de Cádiz donde se formó en el Real Colegio de Cirugía de la Armada -centro de formación en medicina, fundado en 1748, de reconocido prestigio internacional, y embrión de lo que sería en el futuro la Facultad de Medicina de la Universidad de Cádiz-, donde obtiene el título de Cirujano e ingresa en 1765 en el Cuerpo de Sanidad de la Armada. En su carrera como médico militar estuvo destinado en buques de la Armada y en territorios de ultramar. En su último destino militar en La Habana solicitó, en 1786, su retiro por “hallarse en la incapacidad física y moral para ejercer su oficio”. Una enfermedad contraída en el hospital -al parecer se había contagiado de los enfermos en aquellas salas sin ventilación ni luz- le hace “aborrecer de las sangre” y en consecuencia de cualquier tipo de operación quirúrgica. Ese fue el motivo de se petición de renuncia. Le es concedido el mismo, pero al no cumplir 25 años de servicio en la Real Armada no se le concede pensión alguna, por lo que a su retorno a España, concretamente a Madrid, queda en una situación de precariedad económica. Es a partir de estas penalidades económicas cuando comienza su labor como escritor. En 1789 se publica su obra más conocida La Moral de don Quijote, llegando a convertirse en un reputado experto en la obra de Cervantes.

En 1790 abandona la corte desanimado por el poco éxito de sus empresas y se establece en Cádiz donde comienza a editar el periódico El Argonauta Español, con una periodicidad semanal, los jueves, y que pervivió durante veintiséis semanas, hasta que se publica el 24 de febrero de 1791 una Real Resolución, firmada por el Conde de Floridablanca, en la que se prohíben todos los periódicos no oficiales.

Cuando muere en 1792 deja inconclusa su obra Historia del mas famoso escudero Sancho Panza de la que sólo se publica la primera parte, de manera póstuma en 1793. Esta obra debió de alcanzar cierta fama pues en 1798 otro autor completa un segundo tomo.


LA AVENTURA DEL BACHILLER EN LA LUNA

El bachiller es un personaje recurrente en el periódico dirigido por Gatell, editado por la imprenta de Antonio Murguía. Este personaje viaja a diferentes lugares - los barrios bajos de Madrid o a las cavernas de Plutón, etc- como mera excusa para mostrar los abusos, las contradicciones o los vicios de la sociedad de su tiempo.

Esta historia fue publicada en los números 8 y 17 del periódico que Gatell creó para publicar sus pensamientos, tanto políticos como filosóficos. En El Argonauta Español tenían cabida tanto ensayos como ficciones literarias y es en esta última modalidad donde encuadramos esta viaje lunícola.

El bachiller, harto de viajes mundanos, prueba suerte con viajar en globo aerostático. Tanta suerte tiene que en escasas tres horas aterriza, o aluniza, “en medio de una plaza de una de las mas Populosas ciudades de La Luna”. En la época de escritura del manuscrito, los viajes imaginarios eran de uso común entre los literatos de la época. El profesor García Tortosa describe estos viajes imaginarios del siguiente modo: «considero viaje imaginario toda novela que describa un país no conocido o descubierto en la época en que el autor escribe; o bien que los medios de comunicación que en tales novelas se emplean, sean desconocidos, aunque el país sea real. La novela incluirá, además, la descripción de la gente que puebla esos países, dando apreciaciones de sus costumbres, leyes, religión etc. etc. deliberadamente comparando esas costumbres con la nación en la que el escritor reside» «La localización de sociedades que sirvan de patrón, ha de ser extraterrestre, independientemente de su localización real. Así el autor elimina cualquier traba motivada por limitaciones topográficas y de estilo. La exposición ideológica o de sátira, se mueve en completa libertad, para recurrir a todo tipo de efectos y trucos, que ayuden a conseguir el fin pretendido por el autor» (Viajes imaginarios en el siglo XVIII inglés y su fondo cultural. Universidad de Salamanca, 1973 Pág. 35).

Este relato es una muestra clara de un viaje imaginario. Es de suponer que Gatell tuvo acceso a este tipo de relatos dada su gran cultura bibliográfica. En todos los viajes del Bachiller tiliza este recurso, o género, para dar rienda suelta a sus convicciones políticas y filosóficas situándolas en un lugares inexistente para que nadie pudiera sentirse ofendido. La ciencia ficción ha utilizado con asiduidad desde el principio este tipo de recursos. El situar en La Luna su relato tampoco es novedoso y ya desde Luciano de Samosata en Viajes Verdaderos o Cyrano de Bergerac con Le voyage dans la Lune. L´autre monde ou les Etats et Empires de La Lune, los viajes imaginarios a nuestro satélite son moneda común en la literatura. De hecho es lógico pensar que el escritor conocía la obra de de Bergerac pues hace una alusión significativa y muy parecida a la del francés “había una Luna como un claro de día, según piensa el Br era la tierra”. La coincidencia no puede ser una casualidad.

El bachiller, trasunto de Gatell, es recibido con cordialidad y una vez aprendidos los rudimentos del idioma, será acompañado por un sabio del lugar El Filósofo Moralista. La sociedad lunar descrita es típicamente utópica en la que existe una unidad política común entre todos los selenícolas y que gracias a estos avances viven en la mas plácida de las felicidades. El sabio describe las bondades de su sociedad, pero esta es puesta en entredicho por el propio bachiller que discute que esos logros lo sean efectivamente. La discusión se centra sobre todo en la vestimenta de las mujeres -y de los hombres aunque se explicita apenas- ya que las selenitas visten todos según su “estado y haberes”. Es la vestimenta la que refleja la “clase social” a la que pertenece cada individuo. Es más, no se mezclan unas castas con otras pues eso no está permitido en la República Lunar. Esto no satisface al bachiller que comenta: “En este punto, señor Filósofo, estamos mejor allá en mis Países. Todas parecen una, igualmente nobles y ricas. Y apostilla aún mas en la vestimenta de las señoras, que es muy recatada en contraste con las señoras de la Tierra, que “se presentan en los paseos públicos de noche en cotilla, arremangados los brazos hasta los sobacos, los pechos al aire y las sallas a media pierna”. El Filósofo queda impactado no da crédito y le ruega que no comente nada de eso pues podría tener graves consecuencias para la moral. A partir de ahí empieza un diálogo en el que se van desgranando las virtudes y los defectos de las mujeres selenitas y terrestres.

Los análisis del texto por parte de diferentes autores parece no ponerse de acuerdo y mientras que unos consideran que la idea es criticar el liberalismo afrancesado, otros opina que en realidad es todo lo contrario pues lo que pretende es apostillar que, pese a ser monárquico, le parecen bien algunas ideas de la revolución y que su postura sólo es un medio para evitar la censura de la época.

«[...]podemos decir que esta narración, a pesar de ser poco conocida, presenta en la literatura española una de las divulgaciones más importantes sobre la posibilidad de otros mundos y seres vivos fuera de la Tierra, o sea, extraterrestres. Además de esto demuestra que, así como una sociedad extraterrestre puede servir como ejemplo moral objetivo, así puede servir para presentar opiniones subjetivas». Matúš Marton

«Hoy en día, sin embargo, nadie lee los escritos de Pedro Pablo Gatell y Carnicer, tan olvidados como su autor, lo cual es un error. No porque representan obras maestras injustamente apartadas de la Historia de la literatura, sino porque en los libros o artículos de este cirujano de la Real Armada […] se hallará un perfecto compendio de lo que fue La Ilustración».
Elisabel Larriba, El Argonauta español, periódico gaditano por el bachiller D.P Gatell, pp 47,48

De curiosidad muy interesante puede tratarse este cuento en dos partes que se publicó hace mas de dos siglos. Proto ciencia ficción moralista en el Cádiz de la ilustración. Nada mas y nada menos.