jueves, junio 25, 2009

El juego del Angel: mucha página, poco contenido


El juego del ángel


Carlos Ruiz Zafon



Que mi primera aportación en Hélice esté referida a uno de los best-sellers que ha arrasado en ventas en los últimos meses no es sólo casualidad, aunque algo de ella hay. Y digo que no es casualidad porque hay que tener en cuanta que el “Juego del ángel” es una novela que se puede clasificar sin ningún problema como perteneciente al género fantástico. Que un producto literario con esas connotaciones se convierta en el libro mas vendido del año en este país debe llevar a reflexionar sobre si el género es tan minoritario como se viene afirmando desde siempre.

El fenómeno es, desde luego, atípico. Pocas ediciones de un título alcanzan la difusión que ha tenido, y tiene, esta novela. La inversión en publicidad del grupo Planeta ha sido abrumadora. La novela estaba presente en todos los medios de información. Programas en radio, televisión y columnas en los principales periódicos, han contribuido de manera fundamental a la difusión de este producto, pues de eso se trata en definitiva: un producto de consumo masivo para paladares poco exigentes y poco preparados. Un producto de consumo como puede ser el último yogurt con “trífidos” activos o la ultima versión de MP4.

Ya se ha incidido en otros lugares en que existen algunos libros que son leídos por los que nunca, o casi nunca, leen otros títulos. Es, digamos, el libro de moda que hay que leer, el best seller en su nomenclatura anglosajona. Pocos de esos títulos pueden ser considerados interesantes por otros tipos de lectores mas avezados, sin embargo, éstos, son los que balancean hacia el beneficio la cuenta de resultados de muchas editoriales. El “Juego del ángel” es uno de esos libros que se lee simplemente para decir que se ha leído y se está a lo último en la intelectualidad mal entendida.

Carlos Ruiz Zafón obtuvo un inusitado éxito con una anterior novela titulada “La sombra del viento”. Esta novela pasó desapercibida, o casi, en un primer momento, pero el boca a boca de los lectores consiguió que llegar a estar varios años entre los libros mas vendidos. Es una novela de fácil lectura y que contiene muchos elementos que gustan a casi todos: amor, aventuras, misterio y personajes perfectamente encuadrables en una de las dos categorías fundamentales de la historia de la humanidad los buenos y los malos, sin matices, sin dobleces. Probablemente estos iconos y estereotipos son los que le proporcionaron su fantástico éxito.

Varios años después nos encontramos con el nuevo, y esperadísimo, título del escritor. La historia trascurre en la Barcelona del primer tercio del siglo XX donde un escritor, David Martín, que vive de publicar folletines firmados con seudónimo, es contratado por un enigmático personaje para desarrollar un texto que sirva de base para una religión. En su tarea se verá rodeado de extraños fenómenos y de personajes diversos que le impulsarán a buscar una verdad escurridiza.

Zafón vuelve a retomar algunos clichés de su anterior novela como el borgiano “cementerio de los libros olvidados” que en esta ocasión sufre un atisbo de explicación de su origen, que no de su existencia y continuidad. Podemos ver, asimismo, la anterior generación de libreros, los Sempere, que ayudarán al protagonista en diversas oportunidades. Se retoma aquí, de alguna manera, una de las tradiciones literarias catalanas como es la de escribir sobre la burguesía catalana. Recordemos la saga de los Rius (Mariona Rebull, El viudo de Rius, Desiderio, Diecinueve de julio y Guerra Civil) escritas en la posguerra por Ignacio Agustí) o la de los Pedrell pertenecientes a los Episodios nacionales contemporáneos de la pluma de Ricardo Fernández de la Reguera y Susana March. En la línea de estos antecedentes, la descripción de esta burguesía está muy en consonancia con la que se ha vendido habitualmente: inteligentes, trabajadores, cultos y solidarios. El estereotipo funciona perfectamente porque los Sempere son personajes “buenos” sin ningún matiz.

Y es que ese es uno de los graves problemas de la novela: sus personajes son absolutamente increíbles, en su contexto, y demasiado predecibles en sus comportamientos. Zafón no sabe, o no quiere, desarrollar estos personajes para potenciarlos y dar al lector un esbozo de lo que éstos piensan y por qué hacen lo que hacen. Parece lógico pensar que el autor no quiere expresarse a través de sus personajes y si de sus acciones, aunque éstas no sean suficientemente explicables o siquiera lógicas. Los protagonistas de la novela están llevados a los extremos. Todo es extremista en ellos: o son angelicales o malévolos. No hay doblez, dudas u otro atisbo de personalidad mas allá del cumplimiento de sus objetivos marcados. Son blanco o negro. Como es natural en cualquier folletín, pues esto es lo que es “El juego del ángel”, son necesarios estos estereotipos para que el lector se identifique con los personajes y que puedan resultar atractivos. Por otra parte estos personajes se comportan como lo harían en este siglo XXI y no como deberían hacerlo a principios del siglo XX. Esa liberalidad catalana de la década de los 30 no parece aceptable sobre todo en el comportamiento de los personajes femeninos y menos en el de la protagonista que tiene reacciones equiparables a las de una chica actual.

Que Zafón es un artesano eficiente no se pude negar y que conoce las artimañas del oficio tampoco. Y, puesto que las conoce a fondo, no es de extrañar que use como base de su trama un mito de la literatura mundial como es el de Fausto, pues la novela no deja de ser una versión mas del mito mefistofélico. El lector avezado, o no, reconocerá inmediatamente en dos de los personajes sus contrapartidas en la novela renacentista Historia von D. Johann Fausten. Si en su anterior novela adaptaba “El fantasma de la Ópera” a sus propósitos, en ésta no podía ser menos usando otro clásico de la literatura. Es, una vez mas, recurrir al famoso “si funciona, no lo toques”. En ese aspecto el autor es un consumado especialista y elige bien sus inspiraciones.

Técnicamente se echa en falta una revisión de estilo en la novela. Parece que la premura en los tiempos de entrega, o en las fechas de lanzamiento de la novela (tenía que estar impresa y distribuida para el día del libro de este año), ha impedido que se revisara a fondo el texto. Esa revisión hubiera mejorado sin duda el resultado final, evitándose algunas farragosas metáforas y descripciones y algunas imprecisiones que jalonan la novela.

Pese a sus, para mi graves defectos, nos encontramos ante una novela que no aburre y en la que se puede encontrar acción y aventuras en una lectura muy ligera y fácil. A fin de cuentas estamos ante un folletín decimonónico actualizado que en estos tiempos de inmediatez puede ser mas que suficiente para muchos.

Publicado originalmente en Hélice nº 10

(c) Alfonso Merel0 2008-2009

lunes, mayo 18, 2009

El sindicato de policía yiddish. Michael Chabon


Sam Spade contra la mafia judía.

Las ucronías, la historia contrafactual, es un subgénero de la novela histórica, y si me apuran de la ciencia ficción, que ha tenido y tiene un gran predicamento en la literatura. El lector se interesa por la falsa recreación de la historia anhelando, tal vez, un mundo diferente al que nos ha tocado vivir. A este respecto, parte de la crítica ha comentado, con bastante razón, que las ucronías son las “venganzas” de los frustrados que se dedican a contar las batallas que perdieron. Esto puede ser verdad en algunas ocasiones, sin embargo no en todos los casos puede aplicarse este estereotipo. Hay muchas ucronías escritas en España que revindican el deseo de derrota de las fuerzas rebeldes franquistas. Todo es fantástico en ese triunfo republicano, la sociedad surgida de la contienda es justa, democrática e internacional. Pero también ha habido escritores españoles, “ganadores de la guerra”, que han escrito sobre el mismo tema, aunque atacando esos supuestos logros de la República. Podríamos decir que no en todas las ocasiones es asumible que estas ucronías están escritas por los que se consideran perdedores. Un caso paradigmático es la gran profusión de novelas en las que Alemania triunfa en la II guerra mundial ¿es atracción por el nazismo? ¿los autores añoran un régimen fascista en Europa? Me permito reservarme una opinión en contra sobre este último extremo. Los estereotipos se incrustan en la sociedad, en el inconsciente colectivo, y ésta reacciona de forma automática ante las mismas situaciones o hechos, con lo que casi podríamos hablar de reflejos condicionados. Uno de estos estereotipos es identificar el término judío con perseguido y “pueblo oprimido”, además de otros tópicos mas antiguos que todos recordamos y que no son necesarios explicitar aquí. Cabe preguntarse si estos tópicos son reales o se encuentra deformado por intereses de uno u otro signo. Estos estereotipos sobre los judíos son analizados con gran dureza por el autor de la novela que vamos a comentar a continuación

“El sindicato de policía Yiddish” tiene la ventaja de estar escrita por Michael Chabon que es judío y ejerce como tal. Quiere esto decir que hay que leer el libro con cierta perspectiva que de no conocer este detalle podría inducir a pensar al lector que se trata de un libro anti judío y nada mas lejos de ello. Está claro que si el escritor fuera un “gentil” el mensaje hubiera quedado distorsionado por influencias externas, críticas feroces, debido a las ideas de Chabon respecto a muchos aspectos del sionismo. Aún en este caso sólo su adscripción judía ha conseguido amortiguar las críticas vertidas por la crítica. Chabon estuvo en Israel, formó parte del ejército de ese país e intervino en acciones militares. Lo que parece claro es que volvió desencantado de su experiencia israelita y con una profunda aversión a ciertos comportamientos sionistas. Si en “Las Insólitas Aventuras de Kavalier y Clay” la sociedad judía es reflejada con cierta amabilidad, aunque se trata de la sociedad judía americana muy distante de la integrista ortodoxa, en esta novela la crítica se muestra feroz contra los integrismos procedentes de los que, entre los judíos mas heterodoxos, son denominados chaquetas negras. Esta cualidad es una de las que mas destacan en el texto. Como suele hacer Woody Allen, Chabon se permite tomar partido contra las concepciones ortodoxas de la religión mosaica.

La trama expone una historia alternativa en la que el congreso de los USA ha aprobado una resolución concediendo un estatuto de “autonomía” a una parte de Alaska, la región de Baranof teniendo como capital la ciudad de Sitka. Aunque esto no ocurrió jamás, sí tenemos que tomar nota de que en 1940 el Secretario de Interior americano, Harold Ickes, propuso al Congreso USA la autorización para instalarse de manera provisional a los refugiados judios europeos en Alaska. Naturalmente esta propuesta fue rechazada. En el universo de Chabon esta concesión está a punto de caducar y esos territorios revierten de nuevo a los USA. En ese momento final del asentamiento judío de Alsaka es donde se va a desarrollar el drama de la novela

La adscripción genérica parece en principio muy clara. Si tenemos en cuenta que el protagonista es un policía bebedor, que vive en un hotel de mala muerte y que está hastiado de la vida, claramente estamos ante una novela de género negro. El autor ha usado este género en otras de sus novelas por lo que se mueve muy bien en este terreno. El ambiente de la historia podría trascurrir en cualquier barrio de New York en la época de la depresión: sórdidos hoteles, compañeros extraños, amores destructivos y enemigos de la alta sociedad muy poderosos. El personaje principal, el detective Meyer Landsman, es un prototípico personaje de novela negra que está al final de su caida personal en la desesperación. Lo ha perdido todo y ahora va a perder también lo que considera su patria. La investigación de un asesinato relacionada muy directamente con uno de los “clanes” judíos de Sitka, los chaquetas negras” será su tabla de salvación para intentar salir de su vertiginosa caída. Esa misión le redime personalmente. Dentro de una trama policial, el verdadero substrato es la constante crítica ácida y pesimista hacia los postulados mas extremos, que resultan siempre los mas elocuentes y destacados.

Pero la novela también funciona como una esplendida ucronía. Muchas cosas han cambiado en este mundo alternativo. Existe una República Soviética, consecuencia de que Alemania venciera a la URSS y Berlín fue barrida por las bombas atómicas norteamericanas. El Holocausto, como tal, no ha tenido lugar, o al menos no con la intensidad del nuestro. La tecnología parece ser muy similar al desarrollo de la nuestra y el problema de Oriente Medio se “solucionó” cuando una suerte de liga árabe literalmente “arrojó al mar” a los judíos de Palestina. Estos esperan en Alaska el retorno a la tierra prometida. Es evidente que en este entorno los personajes se mueven en un impass de espera. Pese a recibir ayuda y a tener una tierra donde cobijarse, durante más de 50 años, existe una tendencia acusada al retorno. Los sitkanos no están contentos con su destino y menos en el momento histórico en que se encuentran pues han de “disolverse” en los Estados Unidos. A estos problemas se les une una curiosa cultura de indígenas, indios americanos, que luchan, ayudando a los judíos, por una tierra propia y autónoma. Porque ese volver a la tierra prometida, que es una constante inmemorial en el pueblo judío, se filtra por la páginas e impregna a casi todos los personajes, desde los mas extremos a los de “reparto”. Chabon parece no tomar partido y dejar al lector libertad para dilucidar si esa tierra “otorgada” por Yahvé merece la pena o puede ser sustituida por una vida mas tranquila aunque sea en medio del hielo. Sus personajes si lo tienen claro, no hay futuro sin Israel.

Como en el caso de su anterior novela situada en la depresión americana, la ya nombrada “Las insolitas aventuras de Cavalier y Klay” el ajedrez es un punto de continuidad a lo largo de la historia. Se habla de partidas y a través de ellas se consideran problemas y, en ocasiones, se hallan soluciones.

¿Ucronía? ¿Novela negra? Las dos son aceptables como etiqueta y sin embargo la novela va más allá de esta etiqueta. La recreación del ambiente de opresión, de suciedad y de frió la balancean mas hacia un género que hacia otro. Pero ¿sin el componente ucrónico la historia hubiera sido viable? ¿Sin esa desesperación por la tierra perdida se podría haber escrito? Sin lugar a dudas no. Pero definitivamente da igual. Los valores del texto no necesitan ser encorsetados y funcionan pro si solos. Eso es lo importante.

Artículo aparecido en la revista Hélice nº 11, enero 2009
(c) Alfonso Merelo 2009

martes, abril 14, 2009

Volver a Empezar



Volver a Empezar
Ken Grimwood
LA FACTORIA DE IDEAS
ISBN: 9788498001792
PÁGINAS: 320
PVP : 19,95 €


Los viajes en el tiempo se han convertido en un icono de la ciencia ficción de todas las épocas. Recordemos probablemente fue Mark Twin, con su “Un yanki en la corte del rey Arturo”, el que popularizó literariamente esta manera tan extraña de viajar. En realidad los viajes en el tiempo no son mas que formas deformadas de cualquier literatura de viajes. El viajero siempre sale de su entorno y se ve compelido a contar qué es lo que está viendo y experimentando en contraste con su realidad cotidiana. El que este viaje sea a Groenlandia o a la época de las Cruzadas, en ultima instancia, da lo mismo.

Esta forma de viajar tiene sus características propias que las diferencian de las demás. Siempre hay un vehículo, en el sentido de detonante, que produce el salto temporal. Desde que Enrique Gaspar, autor español del XIX, escribiera sobre la primera máquina del tiempo, de nombre Anacronópete, otros han usado estas máquinas ficticias para trasportar a sus personajes de un tiempo a otro. Además de estas máquinas, se han explorado otros medios para realizar el viaje, entre los que está el accidente traumático, un ejemplo es la película “Peggy Sue se casó” o la muerte y ”resurrección” del individuo. Este último ejemplo es el que utiliza Ken Grinwood en su novela “Volver a empezar”; el protagonista, Jeff Winston, fallece por causa de un infarto a la edad de 44 años y revive en su propio cuerpo 25 años antes.

El título original de esta novela es Replay, que se ajusta bastante mejor a lo que se desarrolla en sus páginas ya que asistimos a una repetición de la vida del protagonista. Podríamos estar hablando casi de una reencarnación, pero conservando todo el bagaje de conocimientos anteriores a la misma.

Uno de los sueños recurrentes que muchos tenemos consiste en pensar si pudiéramos cambiar algunas decisiones tomadas ¿qué hubiera pasado? ¿Cómo habría sido el curso de nuestras vidas si en vez de estudiar exactas hubiera aprendido fontanería? O ¿qué habría ocurrido con nuestras vidas si nos hubiéramos casado con aquella chica, o chico, con la que rompimos por una tontería? Todas estas entelequias que nos están prohibidas por el devenir del tiempo en la dirección pasado-futuro, son utilizadas por Grinwood como detonantes de su historia. El protagonista es una persona normal y corriente que, una vez superado el trauma inicial de la reencarnación, trata de vivir la vida una vez mas. La ventaja indudable de conocer todo lo que le ha ocurrido en el futuro, una contradicción notable ¡conocer lo que está por ocurrir!, se manifiesta muy pronto cuando el viejo-joven usa sus conocimientos para, en primer lugar, ganar dinero y hacerse millonario. Las carreras de caballos es su primera fuente de financiación ya que parece ser que se acepta que todos los viajeros del tiempo posean amplios conocimientos sobre carreras de caballos, partidos de béisbol o de las ligas de fútbol. Todos parecen recordar qué apuestas les reportarán beneficios (les aseguro que esto sería un handicap insalvable en mi caso). Posteriormente, en una mas comedida propuesta, invertirá en bolsa conociendo las tendencias generales del mercado.

Esta segunda vida parece más sosegada y sin embargo vuelven a incurrirse en algunos de los errores anteriores.

Decía al principio que “Replay”, el título original de la novela, se ajustaba mas a la narración que su traducción “Volver a empezar”. La palabra replay se emplea sobre todo para definir la repetición de una música, o una imagen, en los sistemas de audio o video, que es siempre la misma. Y efectivamente, en la novela, sucede que todo vuelve a pasar, no exactamente de la misma manera, pero si en líneas generales igual. Porque el protagonista, los protagonistas pues encontraremos a otros viajeros, reviven varias veces sus vidas hasta llegar a su muerte y otra vez a la “resurrección”. Estas repeticiones llegan a ser una carga para el protagonista, que, con ligeras modificaciones, va repitiendo un guión que ya está aprendido; sabe que resortes pulsar y que errores no cometer. La historia, sin embargo, no se vuelve monótona ya que podemos ver los diferentes escenarios que difieren de lo que ya sabemos. No obstante, el autor parece mantener la teoría de que las cosas suceden siempre de similar manera. Una de las repeticiones, porque hay varias, nos muestra un estado fascista americano, que ya ha sido empleado por diferentes autores de ciencia ficción profusamente. En este caso son los propios protagonistas los que provocan tal estado de caos.

Interesa destacar el interesante tratamiento de los personajes principales. La trama se sostiene fundamentalmente en torno a Winston y otra “inmortal”, Pamela, que acabará convirtiéndose en su pareja, atraídos indiscutiblemente por su afinidad unica de “repetidores”. Estos dos personajes son torturados por sus reiteradas vivencias que no saben cómo solventar. Por mucho que lo intentan no pueden modificar en demasía su entorno y tampoco evitar el momento de su muerte una y otra vez. Eso los convierte en unos personajes tristes y que no tiene esperanza ni en sus posibilidades ni en su futuro. Pero los saltos atrás cada vez son menos extensos en el tiempo. ¿Qué ocurrirá al final? Deberán averiguarlo leyendo esta interesante novela.

David Pringle, en su libro “Literatura fantástica; las cien mejores novelas” dice de esta obra:
“El libro está escrito en un estilo práctico ocasionalmente estropeado por devociones políticas convencionales, demasiado sexo y sentimentalismo de best-seller norteamericano. Pero es un libro inteligente, que se lee con interés, conmovedor y original.”

No cabe duda que la película “Groundhog Day”, El día de la marmota, –en España “Atrapado en el tiempo”- dirigida por Harold Ramis recrea muchas de las premisas de esta novela. En el film la repetición sólo es de un día, pero todo lo demás está ahí: los deseos de mejorar personalmente, de ayudar al prójimo, de vivir más feliz. Todo esto está explícitamente reflejado en la novela y desde luego la película aprovecha muchas de las ideas que primeramente se expusieron en “Replay”.

Esta novela, que ganó en 1988 el premio mundial de fantasía, ha sido recientemente reeditada en España.

viernes, marzo 27, 2009

La moderna Atenea. Concepción Regueiro


A partir de hoy, y puntualmente todos los viernes, en este blog se subirá una crítica de un libro de los que previamente se han publicado en ScifiWorld.


La moderna Atenea

María Concepción Regueiro

ISBN: 9788496013384

Precio 7,50 €

Páginas: 168

Grupo Editorial AJEC

Tal vez se sorprendan de que esta primera columna trate de una autora “desconocida” y además española. Pero recuerden, que tal y como les he comentado en la introducción, que trato de reflejar en este espacio las obras que me han dejado alguna huella al leerlas e, indudablemente, “La moderna Atenea” es una de ellas y muy reciente.

Conocí a Concepción Regueiro hace ya cuatro años en la HispaCon que se celebró en Vigo, donde impartió una interesante charla, junto con Ignacio Agulló, sobre la literatura fantástica gallega. Desde ese momento me he interesado por su labor en el mundo de la literatura.

Hace un par de años publicó dos novelas cortas en el libro “La estirpe de Tordón” Estos dos inusuales relatos, por su calidad superior a la media, daban una medida de las capacidades de esta autora en el campo de la literatura fantástica. Después ha publicado “Tesauro das ánimas” en 2006, “Vistas al rio” en 2007 y ha colaborado en diferentes antologías del fantástico.

La novela que se nos propone ahora es un relato difícilmente catalogable dentro del género fantástico. Sí, tiene elementos de ciencia ficción, de novela histórica, de remota ucronía, pero también de género negro, epistolar y critica social.

La historia trascurre en dos tiempos diferentes: la actualidad y el último cuarto del siglo XIX en una España convulsa que está inmersa en la restauración monárquica de Alfonso XII. El hilo conductor de las dos historias es uno de los personajes, Clara Suances, de la que se narra su historia en una revista literaria llamada “El prodigio de las letras”, nombre mas que sugerente y que parece remontarse a principios del siglo XX. Los artículos sobre la misma parecen tener relación con un extraño homicidio que investiga la policía. En ese ambiente se ve involucrado el director de la revista y algunos de sus colaboradores que observaran asombrados unos hechos que desembocan en varias tragedias.

“La moderna Atenea” en una novela que se presenta formalmente inusual. La historia se desenvuelve a través de los artículos que se publican en la ficticia revista “El prodigio…” y la correspondencia, bien por correo convencional, bien por correo electrónico, entre el director de la misma y un número diferente de corresponsales entre los que destaca Juana María Mayoral, protagonista de la novela.

La autora nos introduce también en el mundo del anarquismo y la acracia del siglo XIX, que resulta ser uno de los mas interesantes aciertos de esta novela. Por medio de las vivencias de los protagonistas observamos, si bien sólo en esbozo, cómo se desarrollaban las sociedades anarquistas y “secretas” de la época. Recordemos que el anarquismo en España se desarrolla en Cataluña a partir de la primera reunión ácrata en 1868 y en Andalucía tiene su auge a partir de 1880. En esta mezcla de sociedades secretas, en la que resalta resulta muy interesante la alusión a las “sociedades de baile” que eran tapadera de actividades muy marginales como el mismo anarquismo, la teosofía y el espiritismo o la homosexualidad.

La sociedad secreta que inventa Regueiro se nutre de las clásicas pautas que tanto han sido expresadas en la literatura: hermetismo, ritos de iniciación y una finalidad, digamos que peculiar. En este caso la finalidad de la sociedad “Moderna Atenea” tiene por objetivo la equiparación de la mujer con el hombre en cuanto a su formación y desarrollo personal. No difiere mucho de otras sociedades similares que pudieran haber existido. Sin embargo el fin último es otro diferente que podemos vislumbrar a medida que nos adentramos en los pasajes y escritos de la novela. Hay que agradecer a la autora que nos brinde una explicación, fantástica por supuesto, pero plausible y muy bien encajada dentro del texto.

Interesantes son asimismo, las referencias a un incipiente feminismo en el siglo XIX. Las mujeres de la época generalmente no tenías acceso a una educación básica y menos a una educación de carácter superior, pero además carecían de derechos básicos que ahora consideramos normales. Hubo algunos intentos tímidos de enmendar estos problemas a través del terreno educativo, la Institución Libre de Enseñanza fue paradigma en esto, pero la conciencia feminista no estaba implementada en la sociedad ni en los poderes públicos. Esas incipientes y minúsculas propuestas son recogidas en la novela por Regueiro que nos narra cómo esta sociedad “Atenea”, con métodos “Krausistas”, desarrolla un programa de feminismo incipiente con las mujeres que pertenecen a la misma. El fracaso del mismo no se debe a cuestiones educativas sino científicas, porque, dirán ustedes, por lo que nos ha comentado hasta ahora el libro parece una historia muy realista. Y sí que lo es, pero su desenlace, y las pistas que nos va dejando la autora, la definen claramente como una historia de ciencia ficción. No esperen un final feliz, porque no lo hay. Como ocurría con “El moderno prometeo”: el jugar a ser dioses termina siendo una mala opción.

(c) Alfonso Merelo 2008-2009


domingo, diciembre 28, 2008

Huracán en Madrid


Huracán en Madrid

Abel Durán

Editorial Planeta

427 páginas

21 euros

La primera novela conocida de Abel Durán, “Huracán en Madrid”, se nos presenta en forma de ucronía. Y digo novela conocida porque es indudable que detrás de ese nombre tan eufónico, Abel Durán, se oculta un escritor más que conocido del panorama literario español. La editorial Planeta no es dada a la publicación de desconocidos en sus colecciones señeras, eso hace sospechar que la novela de Durán es, en primer lugar, un encargo editorial -quizá para lanzar un nuevo sello de temática fantástica- que usa una figura conocida, aunque oculta, para proporcionar una calidad mínima a este lanzamiento. En segundo lugar el autor ha intentado ocultar su verdadera identidad por si acaso fracasa en su experimento fracasa.

La novela es de rabiosa actualidad y cuenta con el beneplácito de la crítica “oficial” de El País y de las revistas literarias generalistas, que desconocen las cientos de ucronías escritas anteriormente. Por ello se permiten la ligereza de describir como original, lo que no es mas que un refrito de ambientes y situaciones que los aficionados a la ciencia ficción vienen degustando desde que Tito Livio escribiera la primera.

Veamos cual es el argumento básico:

El 6 de julio de 2005 se desconvoca la reunión del COI en Singapur debido a una salmonelosis masiva que aqueja a los delegados. La reunión se aplaza sine die puesto que hay muchos delegados indispuestos. En el hospital presbiteriano de la capital se teme por la vida de Alberto de Mónaco. Igual que en nuestro continuum se produce el atentado de Londres el día 11 de julio. Esto hace que en la reunión posterior del día 15, Madrid sea elegida como sede olímpica del año 2012. Con este punto Jumbar tan endeble, y diría que insostenible, la novela se construye en torno a la preparación de este evento. Si Madrid es ahora una trampa mortal en la que nunca se puede saber por qué calle has de coger, imagínense ustedes como habría sido si se le hubiera “agraciado” con ser sede olímpica.

Durán se debate bien en la caracterización de los personajes. Los secundarios de lujo, Alberto Ruiz Gallardón, Esperanza Aguirre o Luis Aragonés y Vicente del Bosque son dibujados de una manera muy reconocible por lo que casi no podemos hablar de ucronía porque se limita a usar sus biografías reales sin añadir rasgos diferenciadores.

Este punto fuerte de la novela se ve destrozado por un intento de escribir una ucronía dentro de la ucronía. Al autor, influido seguramente por algún tipo de potente alucinógeno, no se le ocurre más que hacer campeona del mundo en 2010 a la selección española de fútbol (La Copa de Europa, pase, pero dos años después el Campeonato del Mundo…) Eso produce que Esperanza Aguirre de un golpe de efecto presentando a Aragonés, por algo es el sabio de Hortaleza, a la Alcaldía de Madrid. Alberto Ruiz Gallardón, incapaz de asumir que un “tocapelotas” (sic) le pase por encima, forma una escisión del PP madrileño y se presenta también a la Alcaldía. Las otras fuerzas políticas no saben que hacer y siguen como si la cosa no fuera con ellos. En este tremendo caos es donde fracasa la novela porque la suspensión de incredulidad del lector avezado se muestra incapaz de soportar tamaña sarta de majaderías.

Decía que la crítica especializada ha acogido con un inusitado aplauso (ver Babelia) esta verdadera estupidez, y lo que es más inaudito es que de la primera edición se llevan vendidos más de 15.000 ejemplares. Es evidente que el público parece gustar de estas cosas y que lo que a un lector cuerdo le parece una abominación, el que la selección española gane un mundial, a otro le gusta y le gusta mucho al tener en cuenta las cifras de venta. Unido todo esto a la fantástica campaña mediática y publicitaria con la que se ha rodeado el lanzamiento, hace que el producto se esté vendiendo como rosquillas y más dadas las fechas navideñas en las que estamos inmersos.

“Huracán en Madrid” contiene todos los tics que hacen de ella un best seller. Capítulos cortos en los que los protagonistas son dejados en una posición comprometida (el ya comentado caso de Alberto de Mónaco rodeado de sus hermanas e hijos al borde la muerte o dejar al final de un capítulo a Torres a punto de disparar un penalti que daría el campeonato a España), algo de amor y sexo, conspiraciones políticas para hacerse con el poder y algo muy de moda; la trama urbanística que construye la villa olímpica. No en vano Durán hace de su protagonista, José Miguel Ronceles, un arquitecto de los de moda. Como best seller está escrito con oficio, todo medido y contado para impactar al público y atraerlo. Lamentablemente, más allá de esos ejercicios pirotécnicos, la novela se puede convertir en el bluff más escandaloso de la última década en España.

Hace bien Durán en esconderse en su seudónimo, aunque las malas lenguas hablan de que es un escritor de mediana edad muy aficionado a las hazañas de cierto caballero español en la época de los Austrias que ha sido llevado al cine no hace mucho.

En espera de mas datos lean ustedes “Huracán en Madrid”, si se atreven claro.

© Alfonso Merelo 2008

martes, noviembre 25, 2008

MUNDO ANILLO. Mis clasicos de CF V


MUNDO ANILLO
LARRY NIVEN

Mundo Anillo es una novela que destaca por plantear enigmas científicos con gran inteligencia y credibilidad.

El mundo anillo es sencillamente lo que expresa su nombre: un mundo artificial consistente en una franja de tierra circular que permanece en órbita en torno a un sol. Imagínense el colosalismo de una estructura de varios millones de kilómetros de diámetro que se mantiene girando alrededor de una estrella. Éste es el planteamiento básico que Larry Niven nos expone en su novela. Esa desmesura es una visión generosa de lo que puede hacer la ciencia y la ingeniería. La teoría es conocida y factible; el problema es llegar a solucionar los miles de conflictos de ingeniería que generaría la construcción de tal estructura.

Un mundo anillo es el primer paso para la construcción de lo que se denomina Esfera de Dyson. Fue propuesta por el Dr. y, “simplemente” consistiría en usar toda la materia de un sistema solar para construir una esfera que albergara en su centro a la estrella. De ese modo, se aprovecharía el 100% de la energía generada por el sol y nada se perdería en el espacio. También se incrementaría el espacio vital usando el interior de la esfera. Sería un territorio prácticamente infinito.

Como decía, el mundo anillo es una esfera Dyson primitiva ya que sólo se aprovecharía el interior de una franja toroidal. Aún así la macroestructura resultante podría albergar una inmensidad de población.

La novela no es un manual de geometría, aunque pudiera parecerlo. Las explicaciones en torno a lo que es ese mundo son plenamente comprensibles por los lectores y no lastran en absoluto la lectura del mismo. “Mundo Anillo” es, entre otras muchas cosas, una espléndida novela de aventuras, una Space opera de la mejor factura.

Estamos ante un universo en el que los humanos han llegado al espacio. El protagonista, Luis Wu, se verá arrastrado a una singular aventura en busca de un extraño mundo en una lejana estrella. En la expedición compartirá aventuras con Teela Brown, otra humana que tiene la “suerte” de cara, con Interlocutor de Animales, un representante de la raza kzinti –asesinos por naturaleza- y por Nessus, un titerote de Pierson, raza muy evolucionada científicamente y que caracteriza pro su extremada cobardía. La expedición intentará descubrir que se esconde detrás del inmenso escenario del mundo anillo.


El lector asiste asombrado a las maravillas que nos depara ese mundo. La gravedad es similar a la de la tierra, pero tiene montañas que se elevan hasta fuera de la atmósfera. La pregunta de ¿dónde aterrizar? Se contesta fácilmente si contemplamos la cara externa del anillo, la opuesta al sol, como unos inmensos diques de atraque. La noche y el día se suceden mediante un anillo interno de placas rectangulares, unidas entre sí, que, girando en una órbita mas interior, generan sombra sobre el anillo. En definitiva, una serie de maravillas que se van descubriendo poco a poco y que producen una grata sensación de sorpresa.

El choque de culturas es otro de los pilares de la obra. Mientras que los humanos son aproximadamente como nosotros, aunque gozan de una cultura absolutamente lúdica, los titerotes son los “cobardes” que ven mas allá del corto plazo. Es una raza de comerciantes que, debido a su rasgo de cobardía, ha manipulado en su benefició a otras especies para que no sean capaces de oponérseles. Mediante la ingeniería genética han doblegado a los kzinti para que éstos no resultaran tan brutales y salvajes. Eso les ha permitido establecer relaciones comerciales con las dos razas y realizar la expedición de investigación al mundo anillo.

Clásico indiscutible, encontró numerosas “pegas” cuando fue publicado. Muchos lectores plantearon ciertos problemas a la estabilidad del mundo creado por Niven, en incluso en la WorldCon (la convención mundial de ciencia ficción) de 1970 asistentes que estudiaban en el MIT coreaban “¡el mundo anillo es inestable”! Estos hechos dan una idea de la popularidad que adquirió el libro en el momento de su publicación. De mucha menor entidad son sus continuaciones “Los ingenieros de mundo anillo”, “ Hijos de mundo anillo” y El trono del mundo anillo”

LARRY NIVEN (1938- )

Laurence Van Cott Niven, nació el 29 de abril 1938 en la ciudad norteamericana de Los Angeles, California, Estudió en el Instituto Tecnológico de California pero no terminó sus estudios de licenciatura, pasando a estudiar matemáticas en Kansas y algunos cursos de psicología.
En 1964 publica su primer relato de ciencia ficción titulado “El más frío de los lugares”, Mas tarde aparecería “El mundo de los Ptavvs”, en 1966 y cnquistaría el premio Hugo en 1967 con el relato “Estrella de neutrones”. El éxito le sonríe con la publicación en 1970 de “Mundo Anillo”. Esta novela obtuvo los premios Hugo, Nébula y Locus. En 1972 conseguiría otro Hugo por “Luna Inconstante”, en 1975 por “El hombre del agujero” y en 1976 por “La frontera del Sol”.
Niven se ha convertido en uno de los mejores escritores de ciencia ficción de todos los tiempos, con una mayoría de su obras con un componente hard.

Bibliografía en castellano
La paja en el ojo de Dios (1985)
Los árboles integrales (1986)
Los ingenieros del Mundo Anillo (1987, 2003)
Mundo anillo (1982, 1989, 2001,2003, 2005)
Mundo anillo ; Naufragio (1987)
Un mundo fuera del tiempo (1988)
Inferno (1990)
La paja en el ojo de dios (con Jerry Pournelle) (1994)
El tercer brazo (con Jerry Pournelle) (1994, 2004)
Juramento de fidelidad (con Jerry Pournelle) (1983)
El martillo de Lucifer (con Jerry Pournelle) (1983)
La maquinaria de Dios (2001)
El trono de Mundo Anillo (2005)
Ruido de pasos (2006)
(c) Alfonso Merelo 2008

lunes, noviembre 10, 2008

MUNDOS EN LA ETERNIDAD. Mis clásicos de Ciencia Ficción IV



MUNDOS EN LA ETERNIDAD
Juan Miguel Aguilera y Javier Redal

La space-opera es un subgénero de la ciencia ficción que ya hemos comentado cuando escribimos sobre “Tropas del espacio” o “Las fundaciones”. En España esta “modalidad” ha tenido algunos ilustres escritores que han escrito sobre grandes imperios estelares y batallas espaciales. Pascual Enguídanos, bajo el seudónimo de GeorgeH. White, escribió entre los años 50 y 70 la que se denominó posteriormente “Saga de los Aznar”. En esta serie, de una cincuentena de títulos, se narraba la odisea de la humanidad a lo largo de un millón de años. En los años 80 Angel Tórres Quesada, publicando como A. Thorkent, desarrolla una space-opera de corte clásico bajo el nombre genérico de “El Orden Estelar” y recientemente es Víctor Conde el que crea un universo particular con la serie “Piscis de Zhintra”.

En 1988 se publican dos libros titulados “Mundos en el abismo” e “Hijos de la eternidad”. Estos dos volúmenes son una sola novela pues así fue concebida por los autores, pero imposiciones editoriales hicieron que se dividiera en dos la obra. En 2001 los autores lanzaron la edición definitiva, ya en un solo tomo, remodelando las dos obras anteriores que titularon “Mundos en la eternidad”.

En la novela se cuenta la historia de tres grandes potencias enfrentadas entre sí y que cuentan con un enemigo común. Nos encontramos con “La Utsarpini”, una federación de planetas en plena pujanza, “El imperio”, en decadencia pero aún poderoso y “La Hermandad”, una potencia religiosa que ha aglutinado en una todas las religiones humanas. Porque el escenario creado por Aguilera y Redal es humano. Sólo los “angriff”, unos seres con cierta similitud a un “Alien”, por su ferocidad, pero dotados de una aguda inteligencia, y los “colmeneros” son diferentes a los humanos, aunque, como se comprobará posteriormente, todos tienen algo en común.

Los autores construyen una historia muy clásica de space opera a primera vista, pero aportan una diferencia fundamental que no suele darse en este subgénero. Como ya hemos dicho en otras ocasiones, la space opera se caracteriza por los grandes escenarios en los que suceden grandes aventuras; la gran aportación de Aguilera y Redal es incorporar de manera eficiente un contenido de hard ciencia ficción que a primera vista parecería incompatible con el subgénero, pero que en sus manos se muestra tan natural como el escenario creado.

Para no incurrir en contradicciones científicas, mas allá de las naturales cuando se hacen extrapolaciones tecnológicas a futuro, nos encontramos con unas civilizaciones que ocupan un habitat que es un cúmulo globular que aquí es llamado Akasa-puspa; esto es una región del espacio en el que los sistemas solares se encuentran muy cercanos entre ellos. Dos, tres años luz separan las estrellas entre sí. Una civilización capaz de viajar por el espacio no necesitaría artificios como el “hiperespacio” para mantener comunicaciones entre sus mundos. La distancia es suficientemente corta como para poder realizar esos viajes relativistas. Siendo un logro imaginativo importante este último, no lo es menos el diseño de un sistema de trasporte entre los mundos similar a los troncos que se soltaban en los ríos para ser recogidos decenas de kilómetro después. Salvando las distancias, existe en ese fantástico universo los denominados “rickshaw”, enormes contendedores que viajan por inercia y que comunican los mundos imperiales entre sí. La exobiología, el diseño de seres extraterrestres, es otro de los logros de la historia. Tanto los llamados “colmeneros”, que viven en el vacío, como los “angriff”, feroces y terribles depredadores, son descritos de manera coherente pese a ser razas muy alejadas del ser humano.

La novela implica también una búsqueda centrada en lo que fueron los orígenes de la humanidad, pues la que existe ahora es sólo un pálido reflejo de lo que fue. La civilización está en decadencia, vive en una nueva “Edad Media” habiendo perdido rastro de sus orígenes y de pasadas glorias.

La novela tuvo dos continuaciones, una escrita por la pareja Aguilera y Redal, titulada “En un vacío insondable” y una tercera parte, sólo de la pluma del primero, “Mundos y Demonios”

Pero volviendo a “Mundos en la eternidad, habría que concluir que es uno de los clásicos de la literatura de ciencia ficción escrita en castellano que merece un puesto de honor entre las grandes obras españolas y, me aventuro a decir que, mundiales.

Juan Miguel Aguilera y Javier Redal

Juan Miguel Aguilera nació en Valencia en 1960 y es diseñador industrial y escritor. Durante muchos años formó pareja literaria con Javier Redal, también valenciano nacido en 1952 y profesor de biología y ensayista.

Han formado un tamdem difícil de superar en la literatura fantástica española, desde que se encontraron en la páginas de la revista Nueva Dimensión. Su primer relato conjunto fue “Sangrando correctamente”. Durante los 80 y 90 se ganaron una merecida fama de buenos escritores. Redal era, quizá, la parte mas “científica” y Aguilera la más literaria. Juntos eran capaces de producir extraordinarias obras.

Bibliografía en conjunto:

Sangrando correctamente (1981)

Mundos en el Abismo (1988)

Hijos de la Eternidad (1990)

El Refugio (1993)

En un vacío insondable (1994)

Maleficio (1996)

Mundos en la eternidad (2001)

Javier Redal

Naufragio en Titán (1982)

Juan Miguel Aguilera

La llavor del mal (Con Ricardo Lázaro) (1997)

La locura de Dios (1998)

Contra el tiempo (Con Rafael Marín) (2001)

Stranded: náufragos (Con Eduardo Vaquerizo)(2001)

La locura de Dios (2002)

Rihla: 1485: un viaje iniciático hacia el nuevo mundo (2005)

Mundos y demonios (2005)

El sueño de la razón (2006)