martes, junio 07, 2016

CUADERNOS DE CIENCIA FICCIÓN. LEOPOLDO ALAS CLARIN Y EL FUTURO




INTRODUCCIÓN.

Leopoldo Alas Clarín no está clasificado de ninguna de las maneras como autor de ciencia ficción. Su literatura es de todo menos fantástica. El autor de La Regenta es recordado como uno de los escritores realistas del siglo XIX en España. Pero también se le identifica como un auténtico maestro del cuento o relato corto.
Traemos a estas líneas uno de sus relatos que pueden ser calificados de geniales. Se trata de Cuento Futuro, una sátira sobre la sociedad y la religión que contiene tantos elementos interesantes para la temática que nos mueve que no podíamos pasarlo por alto.

  1. EL AUTOR

Leopoldo García-Alas y Ureña Clarín nació en Zamora en 1852 y murió en 1901 en la ciudad de Oviedo. A esta última se traslada en 1865 donde estudia el bachillerato, convirtiéndose en su tierra de referencia, como todos saben La Regenta, su novela cumbre, trascurre en una ciudad llamada Vetusta que no es otra que Gijón. Acabada su instrucción básica llega a Madrid, en 1871, donde estudió Derecho y obtuvo su doctorado. En 1883 vuelve a Asturias donde aprueba la Cátedra de Derecho Romano, aunque no toma posesión de ella ya que el ministro de instrucción pública, Queipo de Llano Conde de Toreno, lo vetó y le dio la plaza al segundo opositor. Naturalmente se trataba de una venganza por los artículos que Clarín venía escribiendo en contra del Conde. Cinco años después pudo ocupar la obtuvo cátedra de Derecho Natural.

Su seudónimo procede de su trabajo en el periódico El Solfeo en 1875. El director decidió que los redactores firmaran con un seudónimo de instrumento musical. Leopoldo Alas eligió el clarín y desde ese momento firmaría siempre con ese nom de plume. Escribió su primer artículo con ese nombre el 2 de octubre de 1875 y a partir de entonces sería el alias con el que firmaría todos sus artículos.
Clarín es uno de los escritores más destacados del siglo XIX, junto con Pérez Galdós. Su obra cumbre es La Regenta, pero en su gran actividad literaria fue articulista, crítico, ensayista, autor teatral… Cultivó todas las formas de literatura, incluyendo algo de poesía, y fue uno de los críticos literarios más ingeniosos y despiadado que ha producido este país. En su época los autores escribían para contentar al catedrático de Oviedo que se convirtió en una especie de dios de la literatura que se ensañaba con los novatos y que, en algunos casos, condescendía con los consagrados. Todos los biógrafos coinciden en que nunca aceptó ningún obsequio de nadie y que fueron sus criterios los que siempre expuso, equivocados o no.

  1. CUENTO FUTURO.
Este relato se publicó recopilado en un volumen genérico de cuentos titulado El Señor y lo demás, son cuentos, editado en Madrid por Manuel Fernández y Lasanta en el año 1893. Este cuento entra dentro de la categoría de los satíricos–religiosos, de los que el autor pergeñó algunos más –como el titulado Protesto sin ir más lejos. Pese a su anterior etiquetado, creo que el cuento reúne todas las características para ser incluido dentro de la ciencia ficción, pese a haber sido escrito antes de que el término apareciera en la literatura. Contiene una visión sociológica de un supuesto fin del mundo que la convierte en una novela apocalíptica, subgénero del que tenemos decenas de incursiones por parte de los autores de ciencia ficción; y si a estos relatos los consideramos plenamente pertenecientes al género, no podemos excluir a Clarín como autor tangencial y por tanto hay que darle acogida dentro de esta historia de la ciencia ficción española.

“La humanidad de la tierra; se había cansado de dar vueltas mil y mil veces alrededor de las mismas ideas, de las mismas costumbres, de los mismos dolores y de los mismos placeres. Hasta se había cansado de dar vueltas alrededor del mismo sol.”

Así comienza este cuento: la frustración de todos los seres humanos, el hastío de la repetición es el leiv motiv de esta fábula. Un poeta francés escribe una oda contra el “sol y el movimiento perpetuo de la Tierra a su alrededor”. El texto tiene tanto éxito, sobre todo en los países ecuatoriales que están hartos de tanto calor, que la humanidad se plantea la posibilidad de “apagar” el sol. Se instala en el mundo la “Heliofobia” y se alientan teorías para dejar libre a la Tierra de su órbita y que ésta vuele libre por el cosmos. Los únicos opositores a estas ideas son los obispos que arropan a los “heliófilos”.

El Dr. Judas Adambis, creador de la vacuna contra el hambre, se hace protagonista de la historia cuando publica una “epístola universal”, opúsculo donde propugna el suicidio universal como método definitivo para acabar con el hastío. Salvo excepciones, la iglesia por supuesto, todos los gobiernos y los ciudadanos admiten el suicidio como solución para la crisis de la humanidad. Las minorías que no desean esta solución no serán asesinadas sino “suicidadas”. El día de año nuevo, un año indeterminado en el futuro, a las 12 de la mañana, Adambis activa su invento y la humanidad deja de existir. Mas no todos, pues el científico y su esposa sobreviven gracias a las malas artes de él que ha proporcionado un antídoto a su mujer Evelina y a él mismo. Los dos supervivientes viajarán en una especie de globo autopropulsado hasta que se les aparece Dios, el auténtico, el de la Biblia y el Nuevo Testamento. Este personaje legendario les propone que ellos sean los nuevos artífices de la humanidad y sólo impone una condición no comer de un manzano que hay allí, es decir exactamente lo mismo que se propuso a Adán y Eva. Evelina, dada su mala cabeza, comerá del fruto prohibido porque –no le gustan las otras manzanas- pero Judas resistirá la tentación y restará en el paraíso pro siempre ya que le es dado el don de la inmortalidad.
Como el lector puede deducir el cuento es una fábula moral sobre el bien, el mal, la religión y las creencias. Clarín no se priva en ningún momento de mostrar su misoginia, Evelina es un estereotipo de la mujer ligera, dominante y casquivana, y sus reticencias hacia la moral católica imperante. El mismo nombre de los personajes dan una pista al lector de las intenciones del autor; Judas (traición en este caso a la humanidad), Adambis (Adam dos o Adam segundo) y Evelina (claramente una segunda Eva). Pasamos de un relato apocalíptico de ciencia ficción a un relato bufo de corte religioso-moral.

La ciencia ficción está presente en multitud de ocasiones y por eso figura en esta historia. El relato trascurre en un futuro indeterminado en el que la humanidad ha avanzado notablemente. Todos los habitantes de La Tierra poseen una amplia cultura y de ahí que acepten filosóficamente el suicidio. La tecnología también posee un alto grado de eficiencia y novedad. Los globos de trasporte son un ejemplo, pero también se habla de la comunicación con el Planeta Marte y la posibilidad de mover la Tierra de la órbita. Es particularmente interesante la descripción del suicidio colectivo, o asesinato en masa si se quiere, y sus resultados con todos los cadáveres apilados unos encima de otros.  Lamentablemente esas escenas se trasformaron en reales años después durante la masacre nazi a los judíos.

Sin embargo podemos decir que esta es la excusa perfecta, como siempre ocurre en el campo de la ciencia ficción que podemos llama sociológica, para lanzar una diatriba contra la humanidad en general, los políticos y la iglesia en particular. Su conclusión es muy clara: la humanidad no merece seguir viviendo y ni siquiera se le puede otorgar una segunda oportunidad. En ese particular Clarín se muestra implacable: no tenemos remedio y cuanto antes desaparezcamos de la faz de la Tierra mejor.

Merece la pena recuperar este relato, que se pude encontrar sin problemas en internet, y tener un visión de esa proto-ciencia ficción que se escribía en España a finales del siglo XIX y principios del XX. El cuento es plenamente disfrutable y se lee con una sonrisa permanente. Lamentar que Clarín no volviera a tocar el tema porque teniendo en cuenta su gran habilidad narrativa para la ironía es de suponer que podría habernos deleitado con relatos fantásticos de buena factura. Nos conformaremos con sus relatos realistas que son de lo mejor de la producción española de todos los tiempos.

1 comentario:

Enrique Hernandez dijo...

Buenas tardes, soy Kike, de la publicación cultural Universo la Maga (www.universolamaga.com). Estaríamos interesados en entrevistarte, por favor escríbeme a kike@universolamaga.com

Muchas gracias y un cordial saludo